Yoga para embarazadas

Yoga para embarazadas

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Yoga
  • Comentarios de la entrada:3 comentarios

Yoga y embarazo

Te invitamos a conocer todo sobre Yoga para embarazadas o Yoga prenatal, desde nuestro blog conocerás los beneficios de esta práctica durante la gestación.

El embarazo es una fase maravillosa en la vida de muchas mujeres pues anuncia la potencia creadora de nuestro vientre. El proceso de gestación es sólo el inicio de la maternidad, sin embargo dicha etapa representa un gran reto para nosotras ya que vivimos cambios físicos y psicoemocionales muy notables y hasta abrumadores que requieren indudablemente de acompañamiento y contención, En nuestras clases de Yoga te apoyamos a fin de que cada mujer viva de forma activa y plena su gestación y parto.

La práctica de yoga en cualquier etapa de nuestra vida es en definitiva revitalizante; ésta ayuda a equilibrar y consolidar la conexión mente-cuerpo, nos ayuda a tonificar y flexibilizar nuestro cuerpo y nos invita a calmar los pensamientos y emociones a través de la meditación activa que por las dinámicas cotidianas se mantiene en constante fluctuación.

Por ello, en nuestros cursos de yoga reafirmamos la importancia de iniciar o mantener la práctica durante el embarazo ya que aportará grandes beneficiosos para la madre y a su bebé.

¿Qué es Yoga prenatal?

El Yoga prenatal es una actividad armonizadora que se presenta ante la mujer gestante como una herramienta para canalizar y equilibrar las diversas transformaciones físicas y psicoemocionales y profundizar la conexión con nuestro bebé. Es necesario resaltar que ésta es una práctica especializada para la mujer en gestación ya que por los profundos cambios que experimenta se requiere adaptar posturas de Yoga, respiración e incluso relajación, evitando así posibles daños a la madre y al bebé.

En este proceso de adaptación habrán posturas muy recomendadas como por ejemplo Kaliasana (postura de la diosa) o Malasana (postura de la guirnalda) que promueven la apertura pélvica, y otras a evitar como las torsiones intensas en el área abdominal, posturas en decúbito supino/prono (boca arriba/boca abajo) o cualquier otra que pueda implicar algún riesgo. Otra recomendación importante es iniciar la práctica de asanas de Yoga a partir del segundo trimestre del embarazo, esperando la consolidación de la gestación. No obstante, técnicas como la meditación y la respiración (sin retención del aire) se pueden iniciar desde el primer trimestre.

Beneficios del Yoga durante el Embarazo

Tomando en cuenta las recomendaciones anteriores, el Yoga en el embarazo o Yoga Prenatal aportará notables beneficios a la mujer gestante entre los cuales podemos mencionar:

  • La armonización y profundización del vínculo mamá-bebé.
  • Contribuye a lograr una postura correcta y logra mitigar dolencias en la columna vertebral, en la zona lumbar.
  • Ayuda a fortalecer el suelo pélvico para evitar la aparición de problemáticas como prolapsos en la etapa posnatal.
  • Promueve la apertura de la cadera lo cual disminuye el dolor y facilita la salida del bebé por el canal de parto.
  • Aumenta la flexibilidad y el tono muscular de la madre.
  • Favorece la oxigenación tanto de la madre como del bebé.
  • Ayuda a dormir mejor, ya que es una actividad relajante que reduce la sensación de fatiga y el estrés.

Como hemos mencionado, el Yoga Prenatal no se limita a la actividad física pues la mujer gestante puede encontrar también en el o la instructora de yoga apoyo, contención y acompañamiento para trascender los temores y ansiedades de esta etapa tan crucial de su vida.

También el trabajo grupal del yoga prenatal brinda mayor tranquilidad a las madres ya que se sienten comprendidas y acompañadas por sus compañeras. Por ello, si no existen restricciones médicas que contraindiquen la actividad física de la mujer embarazada, la práctica de Yoga Prenatal se convierte en una gran opción para vivir a plenitud esta hermosa experiencia de ser madre.

Contraindicaciones del Yoga durante el Embarazo

El Yoga en gran medida es una actividad recomendada para que las mujeres durante la gestación se mantengan activas. De igual forma hay que detallar todas las posibles contraindicaciones que se pueden presentar con la práctica del Yoga en el embarazo, esto para que tomes todas las precauciones a la hora de practicar yoga; precauciones que deberá conocer cualquier instructor o instructora de yoga que quiera impartir clases para embarazadas.

  • Evitar los estilos de yoga más físicos y exigentes, como es el caso del Vinyasa Yoga o el Ashtanga. Este se deberá tener más en cuenta aún si se trata de mujeres que nunca han practicado yoga u otra actividad física. El yoga más recomendado para el embarazo es el Hatha yoga, ya que se trata de un yoga más pausado y espiritual que las variantes físicas nombradas antes.
  • Evitar realizar las clases de yoga con elevadas temperaturas. Esto es algo no solo aplicable al yoga para embarazadas, sino para cualquier actividad física. Las diferencias de temperaturas elevadas entre el feto y la madre pueden causar problemas en el embarazo. Por lo tanto, se evitarán las clases en estancias muy calurosas, así como los ejercicios a intensidades que puedan aumentar de manera notable la temperatura corporal de la madre.
  • Evitar ciertas posturas de yoga durante el embarazo. Un instructor o instructora formados en yoga para el embarazo deberá conocer las posturas a evitar durante el estado de embarazo. Estas van a ser aquellas en las cuales se deba estirar el vientre excesivamente, o en las que se genere una presión sobre el mismo. Otras posturas a evitar van a ser las que la madre deba permanecer acostada sobre su espalda, es decir, aquellas boca arriba; y las posturas invertidas.
  • Todas las posturas o asanas de yoga para las embarazadas deben ser realizadas sin forzar, y siempre y cuando le resulten cómodas a la futura madre. Nunca se deberán realizar posturas que generen incomodidad o malestar, aunque sea una asana recomendada para mujeres embarazadas.
  • Toda mujer embarazada que desee comenzar a realizar yoga, deberá contar con el visto bueno de su médico. Nadie mejor que el propio médico sabrá si el embarazo está libre de riesgo para realizar actividad física moderada.
  • Se deberá interrumpir la clase de yoga si se presenta alguna de las siguientes situaciones o síntomas: hemorragia vaginal, dificultad para respirar, dolor de cabeza, mareos, sensación de debilidad muscular, contracciones, molestias en el pecho, dolor abdominal, visión borrosa o pérdida de líquido a través de la vagina.

yoga y embarazo

Conoce algunos ejercicios para aliviar los dolores de espalda durante el embarazo.

Desde el primer trimestre del embarazo la mujer puede experimentar síntomas o malestares que se acentúan o disminuyen dependiendo de diversos factores como la alimentación, la actividad física, el estado de salud, entre otros, pero uno de los cambios infalibles está relacionado con la columna vertebral, ya que durante el crecimiento fetal el útero va expandiéndose y ocupando más espacio en el cuerpo de la mujer. Profundos cambios que conllevan a la generación de lordosis y cifosis exageradas (para mantener el peso de forma más equilibrada) los cuales que pueden generar malestar en distintas áreas de la espalda y la cadera.

En el primer trimestre de gestación donde los dolores lumbares aumentan, usar duchas o compresas tibias sobre la zona afectada puede mejorar la incomodidad producida. Ya en el segundo trimestre, la madre puede comenzar a realizar ejercicios físicos para mejorar la postura y minimizar las dolencias. Si tienes en casa elementos como una pelota grande de fisioterapia o pelotas pequeñas, almohadas o cojines, tenlos a tu disposición para iniciar esta práctica.

A continuación te proponemos algunos ejercicios de Yoga durante el embarazo:

1. Torsión Boca Arriba (de cúbito supino)

Si estás comenzando el segundo trimestre de embarazo puedes colocarte boca arriba en el suelo sobre tu Mat y flexionar las rodillas en paralelo con las plantas de los pies sobre el Mat, allí realiza pequeños balanceos hacia los lados. Entre las rodillas puedes colocar una pelota que ayude a dar mayor apertura entre tus piernas y así evitar dolores en la cadera.

También puedes inclinar suavemente hacia el lado derecho las dos piernas mientras tu espalda permanece firme contra el suelo, luego estira tus brazos a cada lado y toma un tiempo para respirar en esta torsión, luego puedes repetir el ejercicio hacia el lado contrario. Las torsiones ayudan a liberar tensiones y a desintoxicar el organismo, no obstante, durante el embarazo las torsiones realizadas deben ser suaves, sin forzar la zona abdominal. En caso de sentir malestar evitar realizarla nuevamente.

Para las mujeres que están ya en el tercer trimestre del embarazo no es recomendable posturas que implique estar boca arriba de forma prolongada, en particular si han sentido en ella malestares como sofocones, mareos o bajas de tensión. Esto suele ocurrir cuando el peso del bebé bloquea la circulación de la vena cava, lo cual genera la típica sensación de ahogo en la madre pero también puede afectar la oxigenación del propio bebé. Si en esta postura no te sientes cómoda puedes optar por estar acostada de lado en posición fetal.

2. Estiramientos de pie contra la pared

De pie apoyas la espalda de la pared, puedes separar las piernas en forma de triángulo y bajar poco a poco de forma lateral hacia un costado, siempre y cuando te mantengas apoyada. También puedes subir tus brazos a cada lado de tus orejas, juntar tus piernas y poco a poco ir estirando hacia arriba la espalda contra la pared. Estos ejercicios ayudan a palpar con la pared nuestra espalda y a percibir dónde se encuentra específicamente cualquier malestar.

3. Ejercicio en cuatro puntos de apoyo

Colócate en el suelo en cuatro puntos de apoyo situando la espalda recta sin hundir la zona lumbar, con la exhalación comienza a encorvar la espalda haciendo una flexión de tu columna como si fueses un gato (marjaryasana), luego vuelves al punto inicial para repetir la postura un par de veces más.

Este ejercicio es beneficioso en mujeres que se encuentren en el segundo trimestre de embarazo. Las mujeres que se encuentran en el tercer trimestre posiblemente sientan mayor peso en su columna al realizar dicha postura por lo tanto, es mejor no realizarla de forma prolongada.

Esta entrada tiene 3 comentarios

Deja una respuesta